Consiguen teletransportar fotones desde la Tierra a un satélite

Consiguen teletransportar fotones desde la Tierra a un satélite


Por primera vez, científicos chinos han conseguido teletransportar fotones desde la Tierra a un satélite en órbita, a una distancia de hasta 1.400 kilómetros de distancia en el espacio. 

La distancia del satélite con la Tierra varía según su posición, estando a 500 kilómetros en el momento de máxima cercanía y a 1.400 kilómetros en el de mayor distancia. En todo el ciclo ha funcionado el experimento.

Los investigadores han empleado una estación situada en la cordillera del Himalaya, a 4.000 metros de altitud sobre el nivel del mar, para minimizar las interferencias de la atmósfera.

Desde esa estación han creado parejas de fotones entrelazados y los han separado para enviarlos al satélite. Es decir, cada fotón enviado al satélite había estado previamente entrelazado con el que se quedaba en tierra. Luego los científicos han modificado las propiedades de la partícula y comprobaron que su homónima también había cambiado.

El experimento fue bastante intenso, ya que los científicos generaron en tierra 4.000 parejas de fotones entrelazados durante 32 días. Luego los separaron y enviaron cada uno de los fotones separados al satélite. De los millones de fotones implicados en el experimento, se consiguieron resultados positivos en 911 casos, señalan los científicos.

Luego los científicos midieron las características de los fotones que estaban en tierra y en órbita y confirmaron que el efecto del entrelazamiento cuántico se mantenía a pesar de la enorme distancia que separaba a las partículas, señala Technology Review.

Resultado trascendental

Aunque hablar de 911 casos de éxito en una nube de millones de fotones parece un resultado modesto, en realidad es trascendental, ya que el entrelazamiento cuántico es frágil y los vínculos que se forman entre partículas pueden alterarse, en el caso de este experimento debido a las interferencias de la atmósfera terrestre.

La teletransportación cuántica se basa en el fenómeno conocido como entrelazamiento cuántico. Usando esta propiedad cuántica, un conjunto de fotones se forma en el mismo momento y lugar del espacio, compartiendo así la misma existencia.

Esta experiencia compartida se mantiene cuando los fotones que han estado entrelazados se separan, lo que significa que una medida sobre uno de los fotones influencia instantáneamente el estado del otro fotón con el que ha estado entrelazado, independientemente de la distancia que pueda haber entre ellos.

Este vínculo puede ser utilizado para transmitir información cuántica, ya que cualquier información que se deposite en uno de los fotones aparecerá instantáneamente en el otro fotón, que merced al entrelazamiento cuántico adopta la personalidad del primero. Es el futuro de las telecomunicaciones.

No obstante, conseguir el entrelazamiento cuántico a distancia siempre es complicado porque la unión entre partículas se pierde a medida que son transmitidas a lo largo de fibras ópticas o a través de espacios abiertos terrestres. Una forma de superar esta limitación es utilizar tecnologías satelitales, que es lo que han hecho los científicos chinos.

El satélite que participó en la operación se llama Micius, es un receptor de fotos muy sensible capaz de detectar los estados cuánticos de los fotones individuales emitidos desde la superficie de la Tierra.