Un radar móvil detecta señales de vida en desastres y accidentes • Tendencias21

Un radar móvil detecta señales de vida en desastres y accidentes • Tendencias21

El nuevo radar combina mayor movilidad, rapidez y una elevada precisión en la detección de señales de vida, incluso en personas enterradas bajo escombros. Se convertirá en un dispositivo de gran utilidad para salvar vidas humanas en desastres y accidentes.

Investigadores del Instituto Fraunhofer han creado un innovador radar móvil, capaz de actuar con máxima rapidez para detectar señales de vida de personas que se encuentren inmovilizadas o enterradas bajo escombros, luego de toda clase de desastres y siniestros. Es efectivo en áreas de hasta una hectárea, detectando los indicadores de pulso y respiración de las personas accidentadas.

Según una nota de prensa, el avance que marca este nuevo dispositivo es su área de alcance. Mientras los radares actuales trabajan en distancias que no superan los 30 metros y con una ubicación fija, el nuevo artefacto móvil logra extender su capacidad de detección hasta una hectárea. Además, los especialistas planean combinarlo con un dron, extendiendo así aún más su cobertura y posibilidades de acceso.

Es evidente que en el marco de un terremoto, una avalancha, un accidente automovilístico múltiple o cualquier otro desastre de causa natural o humana, cada minuto cuenta en el esfuerzo por salvar vidas. El radar móvil logra incrementar las posibilidades de hallar sobrevivientes en estos escenarios, en los cuales muchas personas pueden quedar sepultadas bajo escombros o estructuras.

El sistema de detección

En cuanto a las innovaciones tecnológicas que lo sustentan, vale destacar que trabaja a partir de ondas. Algunas de ellas rebotan en los escombros, mientras que otras los atraviesan y pueden llegar a identificar de esta forma a las personas que hayan quedado inmovilizadas por debajo de las estructuras. El sistema de detección del radar es tan preciso que hasta puede advertir el movimiento de la piel de una persona con cada latido de su corazón, activando inmediatamente una señal.

Algo similar sucede con los sutiles movimientos provocados por la respiración. El radar móvil utiliza un algoritmo que logra diferenciar entre el ritmo de una respiración, que se advierte generalmente en un máximo de doce veces por minuto, y el latido de un corazón, que brinda señales en un promedio de 60 veces por minuto. El algoritmo que trabaja con el radar diferencia inmediatamente ambos ciclos, identificando a las personas y entregando su ubicación.

Además, el nuevo dispositivo logra determinar exactamente dónde se encuentra la persona enterrada o inmovilizada. Esto se debe a una tecnología denominada MIMO, cuya característica principal es el uso de múltiples receptores y transmisores. Con esta variedad de alternativas de máxima precisión, los radares MIMO pueden crear numerosos puntos estratégicos en toda la extensión de un área a analizar, disponiendo de más y mejores herramientas para hallar la ubicación precisa de los accidentados.

Precisión en el registro de las señales vitales

Además de la cuestión de la movilidad, otro aspecto a destacar del nuevo radar es su elevada precisión en la detección de las señales de vida. Según los expertos alemanes, el dispositivo mide la frecuencia del pulso cardíaco con una precisión del 99 por ciento, muy superior a la que puede obtenerse con monitores portátiles de frecuencia cardíaca.

Junto al proyecto de trabajar en coordinación con un dron para ampliar el rango de detección, los especialistas piensan colaborar con una organización médica para potenciar aún más la precisión en la detección de las señales de vida. Estiman que en un período aproximado de dos años será posible desarrollar un primer modelo que pueda operar en toda clase de siniestros y desastres.

Referencia

Rapid rescue of buried people. Reinhold Herschel et al. Fraunhofer Institute Research News (2020).

Foto de portada:

El radar móvil que permite detectar señales de vida con máxima eficacia en toda clase de desastres. Imagen: Patrick Wallrath / Fraunhofer FHR.